lunes, enero 30, 2006

Cuentos corrientes: Inercia

El viejo se vistió deprisa. Pensando en todo lo que tenían que hacer quienes no le rodeaban. La radio en marcha. La mente despierta y peligrosa. La postal de la playa caribeña algo nublada. En el tercer cajón de una cómoda guardaba un tirachinas. Él bromea diciendo que se estará cargado de futuro.