domingo, julio 30, 2006

¿Hasta Cuándo?

Un país bombardea dos países. La impunidad podría resultar asombrosa si no fuera costumbre. Algunas tímidas protestas dicen que hubo errores. ¿Hasta cuándo los horrores se seguirán llamando errores?

Esta carnicería de civiles se desató a partir del secuestro de un soldado. ¿Hasta cuándo el secuestro de un soldado israelí podrá justificar el secuestro de la soberanía palestina? ¿Hasta cuándo el secuestro de dos soldados israelíes podrá justificar el secuestro del Líbano entero?

La cacería de judíos fue, durante siglos, el deporte preferido de los europeos. En Auschwitz desembocó un antiguo río de espantos, que había atravesado toda Europa. ¿Hasta cuándo seguirán los palestinos y otros árabes pagando crímenes que no cometieron?

Hezbollá no existía cuando Israel arrasó el Líbano en sus invasiones anteriores. ¿Hasta cuándo nos seguiremos creyendo el cuento del agresor agredido, que practica el terrorismo porque tiene derecho a defenderse del terrorismo?

Iraq, Afganistán, Palestina, Líbano… ¿Hasta cuándo se podrá seguir exterminando países impunemente?

Las torturas de Abu Ghraib, que han despertado cierto malestar universal, no tienen nada de nuevo para nosotros, los latinoamericanos. Nuestros militares aprendieron esas técnicas de interrogatorio en la Escuela de las Américas, que ahora perdió el nombre pero no las mañas. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando que la tortura se siga legitimando, como hizo la Corte Suprema de Israel, en nombre de la legítima defensa de la patria?

Israel ha desoído cuarenta y seis recomendaciones de la Asamblea General y de otros organismos de las Naciones Unidas. ¿Hasta cuándo el gobierno israelí seguirá ejerciendo el privilegio de ser sordo?

Las Naciones Unidas recomiendan pero no deciden. Cuando deciden, la Casa Blanca impide que decidan, porque tiene derecho de veto. La Casa Blanca ha vetado, en el Consejo de Seguridad, cuarenta resoluciones que condenaban a Israel. ¿Hasta cuándo las Naciones Unidas seguirán actuando como si fueran otro nombre de los EE.UU.?

Desde que los palestinos fueron desalojados de sus casas y despojados de sus tierras, mucha sangre ha corrido. ¿Hasta cuándo seguirá corriendo la sangre para que la fuerza justifique lo que el derecho niega?

La historia se repite, día tras día, año tras año, y un israelí muere por cada diez árabes que mueren. ¿Hasta cuándo seguirá valiendo diez veces más la vida de cada israelí?

En proporción a la población, los cincuenta mil civiles, en su mayoría mujeres y niños, muertos en Iraq, equivalen a ochocientos mil estadounidenses. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando, como si fuera costumbre, la matanza de iraquíes, en una guerra ciega que ha olvidado sus pretextos? ¿Hasta cuándo seguirá siendo normal que los vivos y los muertos sean de primera, segunda, tercera o cuarta categoría?

Irán está desarrollando la energía nuclear. ¿Hasta cuándo seguiremos creyendo que eso basta para probar que un país es un peligro para la humanidad? A la llamada comunidad internacional no la angustia para nada el hecho de que Israel tenga doscientas cincuenta bombas atómicas, aunque es un país que vive al borde de un ataque de nervios. ¿Quién maneja el peligrosímetro universal? ¿Habrá sido Irán el país que arrojó las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki?

En la era de la globalización, el derecho de presión puede más que el derecho de expresión. Para justificar la ilegal ocupación de tierras palestinas, la guerra se llama paz. Los israelíes son patriotas y los palestinos son terroristas, y los terroristas siembran la alarma universal.

¿Hasta cuándo los medios de comunicación seguirán siendo miedos de comunicación?

Esta matanza de ahora, que no es la primera ni será, me temo, la última, ¿ocurre en silencio? ¿Está mudo el mundo? ¿Hasta cuándo seguirán sonando en campana de palo las voces de la indignación?

Estos bombardeos matan niños: más de un tercio de las víctimas, no menos de la mitad. Quienes se atreven a denunciarlo son acusados de antisemitismo. ¿Hasta cuándo seguiremos siendo antisemitas los críticos de los crímenes del terrorismo de estado? ¿Hasta cuándo aceptaremos esa extorsión? ¿Son antisemitas los judíos horrorizados por lo que se hace en su nombre? ¿Son antisemitas los árabes, tan semitas como los judíos? ¿Acaso no hay voces árabes que defienden la patria palestina y repudian el manicomio fundamentalista?

Los terroristas se parecen entre sí: los terroristas de estado, respetables hombres de gobierno, y los terroristas privados, que son locos sueltos o locos organizados desde los tiempos de la guerra fría contra el totalitarismo comunista. Y todos actúan en nombre de Dios, así se llame Dios o Alá o Jehová. ¿Hasta cuándo seguiremos ignorando que todos los terrorismos desprecian la vida humana y que todos se alimentan mutuamente? ¿No es evidente que en esta guerra entre Israel y Hezbollá son civiles, libaneses, palestinos, israelíes, quienes ponen los muertos? ¿No es evidente que las guerras de Afganistán y de Iraq y las invasiones de Gaza y del Líbano son incubadoras del odio, que fabrican fanáticos en serie?

Somos la única especie animal especializada en el exterminio mutuo. Destinamos dos mil quinientos millones de dólares, cada día, a los gastos militares. La miseria y la guerra son hijas del mismo papá: como algunos dioses crueles, come a los vivos y a los muertos. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando que este mundo enamorado de la muerte es nuestro único mundo posible?

Eduardo Galeano

jueves, julio 27, 2006

En defensa del pueblo palestino

John Berger, Noam Chomsky, Harold Pinter y José Saramago

El último capítulo del conflicto entre Israel y Palestina comenzó cuando las tropas israelíes cogieron a dos civiles, un médico y su hermano, en Gaza. Un incidente escasamente contado, excepto en la prensa turca. Al día siguiente, los palestinos cogieron prisionero a un soldado israelí -y propusieron negociar un intercambio con prisioneros tomados por los israelíes: hay aproximadamente 10.000 en cárceles israelíes.

Que este secuestro sea considerado un ultraje, mientras que la ocupación militar ilegal de Cisjordania y la apropiación sistemática de sus recursos naturales -principalmente, el agua- por las Fuerzas de Defensa (!) israelíes sea considerado como un hecho lamentable pero real, es típico del doble baremo que emplea repetidamente Occidente en cuanto a lo que acontece a los palestinos en los territorios que les fueron asignados por acuerdos internacionales durante los últimos 70 años.

Hoy un ultraje se sucede a otro; misiles improvisados se cruzan con otros sofisticados. Estos últimos, generalmente encuentran su objetivo situado donde los pobres viven desheredados y abarrotados, esperando lo que en un tiempo se llamó Justicia. Los dos tipos de misiles desgarran cuerpos horriblemente, ¿cómo pueden los jefes militares olvidar esto por un solo momento?

Cada provocación y contra-provocación es contestada y aireada. Pero las discusiones subsiguientes, las acusaciones y las promesas, todas ellas, sirven como una perturbación para distraer la atención mundial de una larga práctica militar, económica y geográfica cuya intención política es nada menos que la liquidación de la nación palestina.

Hay que decir esto alto y claro ya que esta práctica, declarada a medias y a medias encubierta, avanza rápidamente estos días, y, en nuestra opinión, hay que resistirse y reconocerlo constantemente y en todo momento.

Urgente



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lunes, julio 10, 2006

Pushead & Septic Death


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Ron English


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domingo, julio 09, 2006

El mundo es como parece

"El nihilismo significa cerrar el mundo alrededor del propio impulso que lo autoconsume. La negación es el acto que haría evidente para cualquiera que el mundo no es lo que parece, pero sólo cuando es tan implícitamente complejo, el acto deja abierta la posibilidad de que el mundo pueda llegar a no ser nada, de que el nihilismo y la creación puedan ocupar ese terreno súbitamente despejado. El nihilista, no importa a cuántas personas él o ella pueda matar, es siempre un solipsista: nadie existe excepto el actor, y sólo los motivos del actor son reales. Cuando un nihilista aprieta el gatillo, abre la llave del gas, prende fuego, se inyecta en la vena, el mundo se acaba. La negación es siempre política: asume la existencia de otras personas, les da el ser. Y, aún así, las herramientas que el negativista parece obligado a utilizar -violencia real o simbólica, blasfemia, disipación, desprecio, ridículo- son intercambiables con las del nihilista"

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miércoles, julio 05, 2006

Patrañas, disparates y trapacerías



Todos los días, líderes políticos y medios de comunicación nos exponen sus análisis y nos narran la actualidad. Desentrañar y dejar en evidencia sus disparates, sus patrañas, sus trapacerías es un ejercicio necesario para desenvolverse como ciudadano crítico. Aquí se recogen "perlas" de ese tipo, procedentes de los medios de comunicación a lo largo de los últimos tres años.


Agrupadas temáticamente, repasan todos los aspectos presentes en la vida política y mediática. Desde temas como la economía, la educación, el racismo, la ecología o Internet hasta territorios geográficos que han tenido determinada trascendencia, como Iraq, Estados Unidos, Palestina, Cuba o Venezuela. Sin olvidar los asuntos más sensibles de nuestro país: monarquía, fuerzas de seguridad, iglesia o jueces. A través de ellas se desvela la miseria y podredumbre de los discursos de gran parte de la clase política y la mentira y manipulación de la mayoría de los medios.


Nacido en Valencia (España), Pascual Serrano se licenció en Periodismo en 1993 en la Universidad Complutense de Madrid. Ha colaborado en varios periódicos españoles de ámbito nacional. En 1996 fundó junto con un grupo de periodistas la publicación electrónica Rebelión (www.rebelion.org), que hoy funciona como diario alternativo en Internet. Es miembro del consejo de redacción de Mundo Obrero, El Otro País y Pueblos. Colabora habitualmente en una decena de publicaciones latinoamericanas sobre temas de comunicación y política internacional. Es coautor de los libros Periodismo y crimen (Hiru) y Washington contra el mundo (Foca), y compilador de Mirando a Venezuela (Hiru).


Desde diciembre de 2005 es director editorial de Telesur, un canal de televisión promovido por Venezuela con la participación de Cuba, Brasil, Argentina y Uruguay, que pretende ser un modelo de comunicación contrapuesto a los medios dominantes del primer mundo.


Perlas. Patrañas, disparates y trapacerías en los medios de comunicación.
Pascual Serrano
Ediciones de Intervención Cultural. S. L. Editorial El Viejo Topo.
Barcelona. Enero 2006. ISBN: 84-96356-55-8
216 pp /// precio: 16 euros

lunes, julio 03, 2006

Zidane



El fútbol mueve pasiones, mueve dinero, entretiene, y mata el tiempo. Muy de vez en cuando una persona que cobra un sueldazo por acariciar o maltratar un balón de cuero que vale un pastón deslumbra, raras veces ocurre si tienes algo mejor que hacer, pero cuando se cumplen todos los axiomas parece inebitable quitarse el sombrero ante el mayor entretenimiento del mundo mundial, y la persona en concreto, sin olvidar que el deporte rey da mucho sentido a muchas vidas y que el verdadero espectáculo está en las cuentas de gastos e ingresos de las empresas que mantienen este sector. O rei
Zidane!